El restaurante, situado en el barrio madrileño de Mirasierra, premió a los alumnos de la UFV por su exitosa táctica publicitaria.

El día de Rush fue una jornada intensa donde numerosos equipos, del Grado de Publicidad y sus dobles titulaciones, pusieron a prueba su creatividad, estrategia y conocimientos de publicidad para sacar adelante la mejor táctica publicitaria basándose en el brief de cuatro PYMES distintas: Tarado, CB13, Hogar don Orione y Eventual DJs Madrid.

Este esfuerzo se vio recompensado con premios atribuidos por las propias marcas. En este caso, los ganadores de la campaña para CB13, pudieron disfrutar de una invitación a la fiesta de su cuarto aniversario donde asistieron a una maravillosa velada con un catering espectacular, música en directo y, como no, en la mejor compañía.

 

Rush es un evento organizado por el Grado de Publicidad en dirección y coordinación con el Nido Creativo, en el que los alumnos de publicidad ponen en práctica todo lo aprendido resolviendo problemas comunicacionales de empresas reales. En este día, los alumnos se dividen en agencias y tienen un tiempo determinado para dar la mejor solución a cada brief. Finalmente, las mejores ideas se valoran por un jurado cualificado y son reconocidas por la marca y por la dirección de la propia facultad.

En el caso de CB13, dos fueron las agencias premiadas. Por un lado, tenemos a la agencia Cactus como la ganadora oficial y, por otro, a la agencia Roast, que fue la ganadora del Estallido Creativo, una subcategoría en la que competían todos los briefs resueltos en el día de Rush. Esto demuestra, una vez más, la ilusión que pusieron los alumnos en el día de Rush por sacar adelante la mejor táctica publicitaria.

CB13 es un restaurante especializado en comida mediterránea con dos establecimientos en Madrid, uno en Mirasierra y otro en la Castellana. En la fiesta organizada por su cuarto aniversario, se pudo disfrutar de una variada muestra de sus especialidades como, por ejemplo, el mojito, el tataki de atún rojo, la hamburguesa de Kobe y otros muchos platos y cócteles elaborados con el cuidado y la profesionalidad que les representa. También se pudo disfrutar de música en directo de mano de un saxofonista profesional y de una buena compañía entre la que se encontraban los clientes más fieles del restaurante.